domingo, 13 de julio de 2014

Las Rémoras.

Las Remoras, son una especie de pez que se pegan a peces grandes para protegerse y obtener alimento. Son comedoras oportunistas que se alimentan con los sobrantes de la presa que obtiene su huésped. 
Tienen la habilidad de demorar la partida o cambiar el rumbo de los barcos aferrándose sus cascos.


sábado, 5 de abril de 2014


Algunas de mis ilustraciones. 
Tinta china

Tu vida no debe ser superficial  y estúpida porque sepas que tu lucha ha de ser infructuosa. Es mucho mas superficial, que luches por algo bueno e ideal y pienses que lo debes de conseguir.
¿Acaso los ideales están para que los consigamos?¿Vivimos como hombres para suprimir la muerte? No, vivimos para temerle, y después amarla, y justamente por ella se sujeta el poquito de vida de una forma tan bella durante una hora.
Fragmento del Lobo Estepario

Animales


Generalmente los animales son tristes - prosiguió  -
Y cuando un hombre está triste, no porque le duela una muela o haya extraviado dinero, sino porque en un momento se da cuenta de como son las cosas, como es la vida, y está preciamente triste, es cuando se parece un poco a los animales; tiene un aspecto de tristeza, pero es mas justo y mas hermoso que nunca. Y ese aspecto es el que tenías cuando te ví por primera vez.

Lobo Estepario - Hermann Hesse.

viernes, 4 de abril de 2014

Trenzar cabello

"Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello; de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los harìa llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas, que no se meta entre tus manos- me decía- porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa; y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo. Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello; atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar cuando el viento del norte pegue con fuerza.

Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole."

domingo, 30 de marzo de 2014

El confiteor del artista


    ¡Gran delicia la de ahogar la mirada en la inmensidad del cielo y del mar! La soledad, el silencio, la incomparable castidad del azul, la pequeña vela que se estremece en el horizonte, y que por su pequeñez y su aislamiento imita mi irremediable existencia, la melodía monótona del oleaje; todas esas cosas piensan por mí, o yo pienso por ellas (¡pues en la grandeza de la meditación, el yo se pierde rápido!); esas cosas piensan, digo, pero musical y pintorescamente, sin argucias, sin silogismos, sin deducciones.
    No obstante, esas ideas, ya salgan de mí o broten de las cosas, se toman bien pronto demasiado intensas. La energía dentro dé la voluptuosidad crea un malestar y un sufrimiento positivos. Mis nervios demasiado tensos sólo producen ya vibraciones dolorosas y chillonas.
    Y ahora, la profundidad del cielo me consterna; me exaspera su limpidez. Me sublevan la insensibilidad del mar, la inmutabilidad del espectáculo ...
    ¿Habrá que sufrir eternamente, o eternamente huir de lo bello? ¡Déjame, Naturaleza, hechicera sin piedad; rival siempre victoriosa! ¡Cesa de tentarme, en mis deseos y en mi orgullo! El estudio de la belleza es un duelo en el que el artista grita de espanto antes de ser vencido.

Charles Baudelaire.