Tinta china
sábado, 5 de abril de 2014
Tu vida no debe ser superficial y estúpida porque sepas que tu lucha ha de ser infructuosa. Es mucho mas superficial, que luches por algo bueno e ideal y pienses que lo debes de conseguir.
¿Acaso los ideales están para que los consigamos?¿Vivimos como hombres para suprimir la muerte? No, vivimos para temerle, y después amarla, y justamente por ella se sujeta el poquito de vida de una forma tan bella durante una hora.
Fragmento del Lobo Estepario
¿Acaso los ideales están para que los consigamos?¿Vivimos como hombres para suprimir la muerte? No, vivimos para temerle, y después amarla, y justamente por ella se sujeta el poquito de vida de una forma tan bella durante una hora.
Fragmento del Lobo Estepario
Animales
Generalmente los animales son tristes - prosiguió -
Y cuando un hombre está triste, no porque le duela una muela o haya extraviado dinero, sino porque en un momento se da cuenta de como son las cosas, como es la vida, y está preciamente triste, es cuando se parece un poco a los animales; tiene un aspecto de tristeza, pero es mas justo y mas hermoso que nunca. Y ese aspecto es el que tenías cuando te ví por primera vez.
Lobo Estepario - Hermann Hesse.
viernes, 4 de abril de 2014
Trenzar cabello
"Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello; de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los harìa llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas, que no se meta entre tus manos- me decía- porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa; y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo. Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello; atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar cuando el viento del norte pegue con fuerza.
Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole."
Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole."
domingo, 30 de marzo de 2014
El confiteor del artista
¡Gran delicia la de ahogar la mirada en la inmensidad del cielo y del mar! La soledad, el silencio, la incomparable castidad del azul, la pequeña vela que se estremece en el horizonte, y que por su pequeñez y su aislamiento imita mi irremediable existencia, la melodía monótona del oleaje; todas esas cosas piensan por mí, o yo pienso por ellas (¡pues en la grandeza de la meditación, el yo se pierde rápido!); esas cosas piensan, digo, pero musical y pintorescamente, sin argucias, sin silogismos, sin deducciones.
No obstante, esas ideas, ya salgan de mí o broten de las cosas, se toman bien pronto demasiado intensas. La energía dentro dé la voluptuosidad crea un malestar y un sufrimiento positivos. Mis nervios demasiado tensos sólo producen ya vibraciones dolorosas y chillonas.
Y ahora, la profundidad del cielo me consterna; me exaspera su limpidez. Me sublevan la insensibilidad del mar, la inmutabilidad del espectáculo ...
¿Habrá que sufrir eternamente, o eternamente huir de lo bello? ¡Déjame, Naturaleza, hechicera sin piedad; rival siempre victoriosa! ¡Cesa de tentarme, en mis deseos y en mi orgullo! El estudio de la belleza es un duelo en el que el artista grita de espanto antes de ser vencido.
Charles Baudelaire.
viernes, 8 de noviembre de 2013
Rostro de vos
Rostro de vos
Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.
Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por sabor.
Sin temblor de más
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.
Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna
maldición.
Mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.
Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan su hambre
miran y miran
y apagan mi jornada.
Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada.
Ya mi rostro de vos
cierra los ojos
y es una soledad
tan desolada.
Mario Benedetti
El amanecer
Sin esconder nada de mí,
un nuevo sabor deslizándose más
no tengo razones para sufrir
tampoco tengo alguien a quien amar.
sábado, 2 de noviembre de 2013
domingo, 27 de octubre de 2013
Atardecer.
Nuestros pensamientos pertenecen a la eternidad, pero nosotros nos movemos a través del tiempo.
Visita de Daniella Morbid a Guadalajara.
jueves, 3 de octubre de 2013
sábado, 7 de septiembre de 2013
De Profundis
Las grandes pasiones son para las almas grandes y los grandes acontecimientos sólo pueden ser comprendidos para quienes se hayan a la altura.
Oscar Wilde
Oscar Wilde.
De Profundis
martes, 3 de septiembre de 2013
Idea del mito de la Caverna - Platon.
Gracias al esfuerzo general intelectual es posible abrirse paso a través del confuso bosque de las apariencias y llegar a contemplar la estructura de la comunidad en su verdadera esencia.
Nunca estarán en el mismo plano los que no han salido de la caverna y el que ha visto el mundo de la luz, el que está cautivo en los fenómenos sensibles y el amante de la sabiduría que ha llegado a descubrir la unidad esencial que subyace bajo la multiplicidad del mundo sensible y de las opiniones humanas.
¿Soy yo algo en mí mismo? No existo proyectando imágenes de mí mismo?
Griegos = esencia es el ultimo fundamento de la verdad puesto que todo ser tiene esencia, estructura o razón por algo que es y no otra cosa.
Nunca estarán en el mismo plano los que no han salido de la caverna y el que ha visto el mundo de la luz, el que está cautivo en los fenómenos sensibles y el amante de la sabiduría que ha llegado a descubrir la unidad esencial que subyace bajo la multiplicidad del mundo sensible y de las opiniones humanas.
¿Soy yo algo en mí mismo? No existo proyectando imágenes de mí mismo?
Griegos = esencia es el ultimo fundamento de la verdad puesto que todo ser tiene esencia, estructura o razón por algo que es y no otra cosa.
domingo, 1 de septiembre de 2013
sábado, 31 de agosto de 2013
Dato
Nuestro criterio y nuestra forma de actuar, no deben depender, en caso alguno del aplauso o la critica de nuestros contemporáneos, sino, simplemente de la firme adhesión de la verdad de la cual estamos persuadidos.
Sólo así podremos mantener el convencimiento de que la visión más clara de la posteridad no solamente comprenderá de nuestro proceder de hoy, sino también se le reconocerá que fue justo y lo ennoblecerá.
lunes, 26 de agosto de 2013
Leyenda de la Astromelia
Astromelia es la flor del Amancay
Quien da una flor de amancay está ofrendando su corazón”, decían los indios vuriloches. Y a quien preguntara el porqué de esa creencia le contaban esta leyenda:
La tribu vivía cerca de Ten-Ten Mahuida, que hoy se conoce como cerro Tronador.
En aquel entonces, el hijo del cacique era un joven llamado Quintral. No había muchacha en la región que no suspirara al mencionar sus actos de valentía, su físico vigoroso, su voz seductora. Pero a Quintral no le interesaban los halagos femeninos. Él amaba a una joven humilde llamada Amancay, aunque estaba convencido de que su padre jamás lo dejaría desposarla. Lo que el joven guerrero no imaginaba, es que Amancay también sentía por él un profundo amor, y no se animaba a decirlo porque pensaba que su pobreza la hacía indigna de un príncipe. Tanto amor in confesado encontraría pronto una dura prueba.
Sin aviso, se declaró en la tribu una epidemia de fiebre. Quienes caían víctimas de la enfermedad deliraban hasta la muerte, y nadie sabía cómo curarla. Los que permanecían sanos pensaban que se trataba de malos espíritus y comenzaron a alejarse de la aldea.
En pocos días, Quintral también cayó. El cacique, que velaba junto a su hijo despreciando el peligro del contagio, lo escuchó murmurar, en pleno delirio, un nombre: “Amancay…”
No le llevó mucho averiguar quién era, y saber del amor secreto que sentían el uno por el otro.
Decidido a buscar para su hijo cualquier cosa que le devolviera la salud, mandó a sus guerreros a traerla.
Pero Amancay ya no estaba en su casa. Se hallaba trepando penosamente el Ten-Ten Mahuida. La “machi”, la hechicera del pueblo, le había dicho que el único remedio capaz de bajar esa fiebre era una infusión, hecha con una flor amarilla que crecía solitaria en lo alto de la montaña.
Lastimándose manos y rodillas, Amancay alcanzó finalmente la cumbre y vio la flor abierta al sol.
Apenas la arrancó, una sombra enorme cubrió el suelo. Levantó los ojos y vio un gran cóndor, que se posó junto a ella levantando un viento terrible a cada golpe de sus alas. El ave le dijo con voz atronadora que él era el guardián de las cumbres y la acusó de tomar algo que pertenecía a los dioses.
Aterrada, Amancay le contó llorando lo que sucedía abajo, en el valle, donde Quintral agonizaba, y que aquella flor era su única esperanza.
El cóndor le dijo que la cura llegaría a Quintral sólo si ella accedía a entregar su propio corazón. Amancay aceptó, porque no imaginaba un mundo donde Quintral no estuviera, y si tenía que entregar su vida a cambio, no le importaba. Dejó que el cóndor la envolviera en sus alas y le arrancara el corazón con el pico. En un suspiro donde se le iba la vida, Amancay pronunció el nombre de Quintral.
El cóndor tomó el corazón y la flor entre sus garras y se elevó, volando sobre el viento hasta la morada de los dioses. Mientras volaba, la sangre que goteaba no sólo manchó la flor sino que cayó sobre los valles y montañas. El cóndor pidió a los dioses la cura de aquella enfermedad, y que los hombres siempre recordaran el sacrificio de Amancay.
La “machi”, que aguardaba en su choza el regreso de la joven, mirando cada tanto hacia la montaña, supo que algo milagroso había pasado. Porque en un momento, las cumbres y valles se cubrieron de pequeñas flores amarillas moteadas de rojo. En cada gota de sangre de Amancay nacía una pequeña planta, la misma que antes crecía solamente en la cumbre del Ten-Ten.
La hechicera salió al exterior, mirando con ojos asombrados el vuelo de un cóndor gigantesco, allá en lo alto.Y supo que los vuriloches tenían su cura. Por eso, cuando los guerreros llegaron en busca de Amancay, les entregó un puñado de flores como única respuesta.
Quien da una flor de amancay está ofrendando su corazón”, decían los indios vuriloches. Y a quien preguntara el porqué de esa creencia le contaban esta leyenda:
La tribu vivía cerca de Ten-Ten Mahuida, que hoy se conoce como cerro Tronador.
En aquel entonces, el hijo del cacique era un joven llamado Quintral. No había muchacha en la región que no suspirara al mencionar sus actos de valentía, su físico vigoroso, su voz seductora. Pero a Quintral no le interesaban los halagos femeninos. Él amaba a una joven humilde llamada Amancay, aunque estaba convencido de que su padre jamás lo dejaría desposarla. Lo que el joven guerrero no imaginaba, es que Amancay también sentía por él un profundo amor, y no se animaba a decirlo porque pensaba que su pobreza la hacía indigna de un príncipe. Tanto amor in confesado encontraría pronto una dura prueba.
Sin aviso, se declaró en la tribu una epidemia de fiebre. Quienes caían víctimas de la enfermedad deliraban hasta la muerte, y nadie sabía cómo curarla. Los que permanecían sanos pensaban que se trataba de malos espíritus y comenzaron a alejarse de la aldea.
En pocos días, Quintral también cayó. El cacique, que velaba junto a su hijo despreciando el peligro del contagio, lo escuchó murmurar, en pleno delirio, un nombre: “Amancay…”
No le llevó mucho averiguar quién era, y saber del amor secreto que sentían el uno por el otro.
Decidido a buscar para su hijo cualquier cosa que le devolviera la salud, mandó a sus guerreros a traerla.
Pero Amancay ya no estaba en su casa. Se hallaba trepando penosamente el Ten-Ten Mahuida. La “machi”, la hechicera del pueblo, le había dicho que el único remedio capaz de bajar esa fiebre era una infusión, hecha con una flor amarilla que crecía solitaria en lo alto de la montaña.
Lastimándose manos y rodillas, Amancay alcanzó finalmente la cumbre y vio la flor abierta al sol.
Apenas la arrancó, una sombra enorme cubrió el suelo. Levantó los ojos y vio un gran cóndor, que se posó junto a ella levantando un viento terrible a cada golpe de sus alas. El ave le dijo con voz atronadora que él era el guardián de las cumbres y la acusó de tomar algo que pertenecía a los dioses.
Aterrada, Amancay le contó llorando lo que sucedía abajo, en el valle, donde Quintral agonizaba, y que aquella flor era su única esperanza.
El cóndor le dijo que la cura llegaría a Quintral sólo si ella accedía a entregar su propio corazón. Amancay aceptó, porque no imaginaba un mundo donde Quintral no estuviera, y si tenía que entregar su vida a cambio, no le importaba. Dejó que el cóndor la envolviera en sus alas y le arrancara el corazón con el pico. En un suspiro donde se le iba la vida, Amancay pronunció el nombre de Quintral.
El cóndor tomó el corazón y la flor entre sus garras y se elevó, volando sobre el viento hasta la morada de los dioses. Mientras volaba, la sangre que goteaba no sólo manchó la flor sino que cayó sobre los valles y montañas. El cóndor pidió a los dioses la cura de aquella enfermedad, y que los hombres siempre recordaran el sacrificio de Amancay.
La “machi”, que aguardaba en su choza el regreso de la joven, mirando cada tanto hacia la montaña, supo que algo milagroso había pasado. Porque en un momento, las cumbres y valles se cubrieron de pequeñas flores amarillas moteadas de rojo. En cada gota de sangre de Amancay nacía una pequeña planta, la misma que antes crecía solamente en la cumbre del Ten-Ten.
La hechicera salió al exterior, mirando con ojos asombrados el vuelo de un cóndor gigantesco, allá en lo alto.Y supo que los vuriloches tenían su cura. Por eso, cuando los guerreros llegaron en busca de Amancay, les entregó un puñado de flores como única respuesta.
domingo, 25 de agosto de 2013
Temporal
Estás lejos de decir no más
cerca de necesitar paisajes
para ir donde no hay regreso
Si bien, sé como sentirme mal
puedo permitirme quien deje
de seguir el suelo desde el piso
No hago, tal vez puedo,
quizá quiero aprender a decir nada
No hago, tal vez puedo,
quizá quiero aprender a decir
nada más.
"Temporal", 2001 Entre Ríos
cerca de necesitar paisajes
para ir donde no hay regreso
Si bien, sé como sentirme mal
puedo permitirme quien deje
de seguir el suelo desde el piso
No hago, tal vez puedo,
quizá quiero aprender a decir nada
No hago, tal vez puedo,
quizá quiero aprender a decir
nada más.
"Temporal", 2001 Entre Ríos
Fragmento
Realmente mi vida ha seguido un curso muy especial, dando muchos rodeos. De sólo me entretenía con ascetas, pensamientos, meditaciones, ya después viví en el bosque; sufrí calor y frío, aprendí a pasar hambre, aprendí a vencer mi cuerpo.
Entonces la doctrina del gran Buda me pareció una maravilla, sentí circular en todo mi interior todo el sabor de la unidad del mundo, como si se tratara de mi propia sangre. No obstante tuve que alejarme del mismo y el gran saber. Me fui y aprendí el arte del amor con Kamala, el comercio con Kamaswami; amontoné dinero, lo malgasté, aprendí a contentar mi estomago, a lisonjear mis sentidos.
He necesitado muchos años para perder mi espíritu, para olvidarme del pensar y la unidad.
¿No es cierto que lentamente, con muchos rodeos, me transforme de hombre en niño? De filosofo en persona vulgar? Y a pesar de todo, ha sido bueno el camino, no ha muerto completamente el pájaro que se alberga en mi interior. Pero que camino es ese! he tenido que sobrevivir a tanta ignorancia, vicio, error, asco y desengaño, tan sólo para volver a ser un hombre que no piensa, como los niños, así poder empezar de nuevo. No obstante , todo ha ido bien, mi corazón se alegra, mis ojos ríen. He tenido que sufrir con desesperación, me he visto obligado a relajarme hasta con la idea mas necia, la del suicidio para poder recibir la gracia de sentir el OM, para volver a dormir bien y despertarme mejor. Tuve que convertirme en un ignorante para poder encontrar al Atman en mi interior. He tenido que pecar para volver a resucitar.
¿Hacia donde me seguirá conduciendo este camino?
Mi sendero sigue itinerario absurdo, da rodeos y quizá también vueltas. ¡Que siga por donde quiera! ¡Yo lo seguiré!
Sintió su pecho desbordante de felicidad.
- "¿De donde sale esa alegría tan grande? - Preguntó a su corazón. ¿Acaso viene de ese largo sueño, que tanto bien me hizo? ¿O proviene de la palabra OM que pronuncié? ¿O acaso es porque he conseguido escapar, he logrado la fuga y por fin me encuentro otra vez libre, como un chiquillo bajo el cielo?"
Qué maravilla es poder huir, ser libre! que aire mas limpio y mas puro se respira aquí!" que delicia aspirarlo! Allí es donde escapé.
Me gusta puedo estar satisfecho de mi mismo, ahora termina todo odio hacia mí, contra esa vida necia y monótona.
- Te felicito Siddartha, ya que después de tantos años de ocio has vuelto a tener una nueva idea, has obrado, has oído cantar el pájaro en tu pecho y le has seguido.
Entonces la doctrina del gran Buda me pareció una maravilla, sentí circular en todo mi interior todo el sabor de la unidad del mundo, como si se tratara de mi propia sangre. No obstante tuve que alejarme del mismo y el gran saber. Me fui y aprendí el arte del amor con Kamala, el comercio con Kamaswami; amontoné dinero, lo malgasté, aprendí a contentar mi estomago, a lisonjear mis sentidos.
He necesitado muchos años para perder mi espíritu, para olvidarme del pensar y la unidad.
¿No es cierto que lentamente, con muchos rodeos, me transforme de hombre en niño? De filosofo en persona vulgar? Y a pesar de todo, ha sido bueno el camino, no ha muerto completamente el pájaro que se alberga en mi interior. Pero que camino es ese! he tenido que sobrevivir a tanta ignorancia, vicio, error, asco y desengaño, tan sólo para volver a ser un hombre que no piensa, como los niños, así poder empezar de nuevo. No obstante , todo ha ido bien, mi corazón se alegra, mis ojos ríen. He tenido que sufrir con desesperación, me he visto obligado a relajarme hasta con la idea mas necia, la del suicidio para poder recibir la gracia de sentir el OM, para volver a dormir bien y despertarme mejor. Tuve que convertirme en un ignorante para poder encontrar al Atman en mi interior. He tenido que pecar para volver a resucitar.
¿Hacia donde me seguirá conduciendo este camino?
Mi sendero sigue itinerario absurdo, da rodeos y quizá también vueltas. ¡Que siga por donde quiera! ¡Yo lo seguiré!
Sintió su pecho desbordante de felicidad.
- "¿De donde sale esa alegría tan grande? - Preguntó a su corazón. ¿Acaso viene de ese largo sueño, que tanto bien me hizo? ¿O proviene de la palabra OM que pronuncié? ¿O acaso es porque he conseguido escapar, he logrado la fuga y por fin me encuentro otra vez libre, como un chiquillo bajo el cielo?"
Qué maravilla es poder huir, ser libre! que aire mas limpio y mas puro se respira aquí!" que delicia aspirarlo! Allí es donde escapé.
Me gusta puedo estar satisfecho de mi mismo, ahora termina todo odio hacia mí, contra esa vida necia y monótona.
- Te felicito Siddartha, ya que después de tantos años de ocio has vuelto a tener una nueva idea, has obrado, has oído cantar el pájaro en tu pecho y le has seguido.
Siddharta, Hermann Hesse
Ambiental
seguirá tus pasos (no lo pienso)
mantendré el recuerdo que te quiero
Me animás, no impedís;
acercarme en la distancia clara
tengo la respuesta a tus preguntas.
O tal vez, quizá, siempre
ah, vos no, yo sí, no sé ..."
https://www.youtube.com/watch?v=hJW2A6_97IM
miércoles, 21 de agosto de 2013
Bienvenida
Se me ocurre que vas a llegar distinta
no exactamente más linda
ni más fuerte
ni más dócil
ni más cauta
tan sólo que vas a llegar distinta
como si esta temporada de no verme
te hubiera sorprendido a vos también
quizá porque sabes
como te pienso y te enumero
después de todo la nostalgia existe
aunque no lloremos en los andenes fantasmales
ni sobre las almohadas de candor
ni bajo el cielo opaco
yo nostalgio
tú nostalgias
y como me revienta que él nostalgie
tu rostro es la vanguardia
tal vez llega primero
porque lo pinto en las paredes
con trazos invisibles y seguros
no olvides que tu rostro
me mira como pueblo
sonríe y rabia y canta
como pueblo
y eso te da una lumbre
inapagable
ahora no tengo dudas
vas a llegar distinta y con señales
con nuevas
con hondura
con franqueza
sé que voy a quererte sin preguntas
sé que vas a quererme sin respuestas.
-Mario Benedetti-
no exactamente más linda
ni más fuerte
ni más dócil
ni más cauta
tan sólo que vas a llegar distinta
como si esta temporada de no verme
te hubiera sorprendido a vos también
quizá porque sabes
como te pienso y te enumero
después de todo la nostalgia existe
aunque no lloremos en los andenes fantasmales
ni sobre las almohadas de candor
ni bajo el cielo opaco
yo nostalgio
tú nostalgias
y como me revienta que él nostalgie
tu rostro es la vanguardia
tal vez llega primero
porque lo pinto en las paredes
con trazos invisibles y seguros
no olvides que tu rostro
me mira como pueblo
sonríe y rabia y canta
como pueblo
y eso te da una lumbre
inapagable
ahora no tengo dudas
vas a llegar distinta y con señales
con nuevas
con hondura
con franqueza
sé que voy a quererte sin preguntas
sé que vas a quererme sin respuestas.
-Mario Benedetti-
Esa sonrisa
Esa sonrisa, perenne, tranquila, fina, impenetrable, quizá bondadosa, burlona acaso, sabia, múltiple, … así sonríen los seres perfectos.
Siddharta, Hermann Hesse.
Siddharta, Hermann Hesse.
viernes, 2 de agosto de 2013
Partir, es morir un poco
PARTIR, ES MORIR UN POCO
Partir, es morir un poco,
Es morir a lo que se ama,
Se deja un poco de sí mismo,
En toda hora y en todo lugar.
Siempre es el duelo de un deseo,
El último verso de un poema
Partir, es morir un poco,
Es morir a lo que se quiere
Y se parte y es un juego,
Y hasta el adiós supremo,
Es el alma que se siembra,
Que se siembra a cada adiós.
Partir, es morir un poco..
Bourmont en Haute-Marne-Francia, 1856-París, 1941
jueves, 1 de agosto de 2013
Rostro de Vos
Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.
Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por sabor.
Sin temblor de más
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.
Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna
maldición.
Mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.
Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan su hambre
miran y miran
y apagan mi jornada.
Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada.
Ya mi rostro de vos
cierra los ojos
y es una soledad
tan desolada.
Mario Benedetti.
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.
Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por sabor.
Sin temblor de más
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.
Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna
maldición.
Mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.
Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan su hambre
miran y miran
y apagan mi jornada.
Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada.
Ya mi rostro de vos
cierra los ojos
y es una soledad
tan desolada.
Mario Benedetti.
domingo, 28 de julio de 2013
viernes, 26 de julio de 2013
El Grito - Edvard Munch
“Iba caminando con dos amigos por el paseo el sol se ponía - el cielo se volvió de pronto rojo - yo me pare - cansado me apoye en una baranda - sobre la ciudad y el fiordo oscuro azul no veía sino sangre y lenguas de fuego - mis amigos continuaban su marcha y yo seguía detenido en el mismo lugar temblando de miedo - y sentía que un alarido infinito penetraba toda la naturaleza”
Aveces así se siente.
Una de mis favoritas de Munch.
martes, 16 de julio de 2013
Un artículo.
No puedo pedirte que te enamores de una mujer que lee, porque ya alguien lo hizo por mí.
Sin embargo, puedo pedirte que te enamores de una mujer de verdad. Enamórate de una mujer que busque “figuritas” en las nubes. Enamórate de una mujer que sea lo suficientemente valiente para decir que tiene miedo pero que siempre ejecute a pesar de él. Enamórate de una mujer que no mate hormiguitas sólo porque puede, enamórate de la que agarra la hormiguita en la uña y la devuelve a su filita. Eso significa que es buena y capaz de apiadarse de los que no tienen las mismas herramientas que ella.
Enamórate de una mujer que no disimule ni esconda lo inteligente que es. Las que se hacen pasar por brutas son mucho más peligrosas que las que asumen con orgullo lo inteligentes que son. Además, ¿por qué quisieras estar con una mujer que se subestima para cazar un tipo? Enamórate de una mujer que sea abrazable, adorable, querible y cogible. Todas son importantes. Enamórate de una mujer que no se maquille mucho. Son honestas y seguras. Las que se maquillan mucho envejecen más rápido. Enamórate de una mujer que sea Team Mafalda y no Team Barbie.
Enamórate de una mujer que le guste comer. La vida es más divertida comiendo pizza que lechuga. Enamórate de una mujer que le guste la música. No importa que no sea la misma que te guste a ti. La música puede unirlos cuando se distancien, curarlos cuando se enfermen y salvarlos cuando se pierdan. Enamórate de una mujer que sepa cocinar, que le guste lavar platos o que tenga real como para comprar un lavaplatos. Trust me on this one.
Enamórate de una mujer que esté más preocupada por los ceros en sus cheques que en los tuyos. Enamórate de una mujer que te quiera porque la haces reír y no porque le compras cosas. Enamórate de una mujer que respire profundo para calmarse cuando te ve. Enamórate de una mujer que no pueda esconder nada. Enamórate de los ojos que la delaten y que te digan lo que necesitas saber. Enamórate de ella porque le brillan los ojos cuando te ve. Eso significa que está enamorada de ti.
Enamórate de una mujer que hable bastante, para que tú no tengas que hacerlo. La parte fácil es tuya: asiente y sonríe como si tuvieras idea de lo que está hablando. Enamórate de una mujer que te escuche con atención. Enamórate de una mujer que te pueda hacer sentir culpable y genuinamente arrepentido de vez en cuando. Que tenga ese poder sobre ti es el mejor antídoto contra la arrogancia y el orgullo. Enamórate de una mujer que no sepa planchar, para que no pierdan ni un solo momento juntos. Enamórate de una mujer que sepa escribir “noticas” de amor. Las “noticas” reviven las mariposas y hasta pueden mandar un bombazo de sangre al…corazón.
Enamórate de una mujer que le guste bailar. Recuerda que bailar es la expresión vertical de un deseo horizontal. Enamórate de una mujer que piense en otras cosas, que haga otras cosas y que piense en otras personas diferentes a ti. Enamórate de una mujer con hobbies, con intereses, con pasiones. Que no seas sólo tú, para que no te asfixie. Enamórate de una mujer que sepa que el amor tiene que ser libre. El amor obligatorio sólo le hace daño a los involucrados.
Enamórate de una mujer que ame y deje amar. Que sea y deje ser. Enamórate de mí o de alguien como yo, para que no me duela tanto.
lunes, 15 de julio de 2013
El arte como signo mágico
La pintura acumulaba resonancia recurriendo al mito, pero los mitos están en decadencia y los pintores no son ni indios ni hombres de las cavernas, sino neoyorquinos viviendo en la era del psicoanalista.
Era como si artistas religiosos sin contexto como los surrealistas sacaran la conclusión de que las únicas formas de evolucionar que le quedaban a la imaginación moderna eran el inconsciente y el instante pasado.
EL ARTE SOY YO.
Al encontrar la realidad insoportable, me he convertido en un profeta.
Era como si artistas religiosos sin contexto como los surrealistas sacaran la conclusión de que las únicas formas de evolucionar que le quedaban a la imaginación moderna eran el inconsciente y el instante pasado.
EL ARTE SOY YO.
Al encontrar la realidad insoportable, me he convertido en un profeta.
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